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En la escuela municipal de Canoas, una de las cinco ciudades cercanas a Porto Alegre que acogieron esta edición centralizada del Foro Social Mundial (FSM), acamparon entre el 25 y el 29 de enero unas 150 personas llegadas de Buenos Aires, Sao Paulo y Montevideo.
Vinieron a intercambiar experiencias y a articular una red entre los distintos movimientos vinculados a la cultura libre. Y también, claro, a proponer soluciones alternativas al modelo actual de propiedad intelectual y a difundir prácticas culturales “que escapen de las presiones del mercado”, como explican desde la organización brasileña Cultura Livre, responsable de organizar el encuentro.
Nicolás Echániz es uno de los 45 argentinos que acampó en Canoas. Trabaja para cambiar la legislación sobre propiedad intelectual desde el colectivo Buenos Aires Libre. “En la Declaración de San José se contempla tanto el derecho al libre acceso a la información, a la cultura y a los avances médicos, como el reconocimiento de la autoría intelectual; pero en las legislaciones sólo se contempla este último derecho, pese a que debería primar el primero”, explica. Como mucho, las leyes conceden excepciones para permitir el acceso a la cultura, cuando “la excepción debería ser la protección del derecho de autor”, matiza.
Nicolás subraya que “las leyes no protegen al autor, sino que defienden el monopolio de la industria del entretenimiento y la cultura”. ¿El motivo? En su opinión, los gobiernos “conciben la cultura como si fuera una industria y no como un bien común”. En este contexto, las licencias Creative Commons (CC), usadas por los autores que permiten la reproducción de su obra, serían una solución “útil mientras no cambien las leyes”, explica el activista.
a pregunta es, entonces, ¿cómo garantizar que el artista reciba una remuneración que le permita vivir de su arte? Nicolás tiene clara la respuesta cuando se le pregunta por el P2P: “Los escritores y los músicos no viven de vender copias; es mentira que piratear las copias perjudique al autor. Los músicos están ganando cada vez más dinero gracias al P2P porque de ese modo logran que vaya más gente a sus conciertos”. Del mismo modo, “si cuelgas un libro en la Red, la gente puede echarle un ojo y, si le interesa, querrá comprar el libro”.
David Alves, del colectivo Arte Na Periferia, apunta que “no se trata sólo del arte, sino también de las patentes, farmacéuticas o de cualquier otra área del conocimiento”. Para Alves, “el arte tiene que llegar a la población. El artista crea para ser visto, oído”. Además, recuerda, la esencia del P2P no es nueva: “Siempre se prestó, siempre se compartió; ahora nos quieren cercenar este derecho”. Por suerte, apunta, “no se puede fiscalizar la Red: los hackers irán creando nuevas vías para escapar al control”.
La totalidad de los movimientos que han pasado por Porto Alegre están de acuerdo en la necesidad de modificar el marco legal actual. En palabras del paulista André Carvalho, periodista y activista de la web Samba, “el concepto de propiedad intelectual está anticuado. Cuando se hicieron estas leyes, no existían ni Internet ni otros avances tecnológicos”. Pero André es optimista: confía en que un diálogo como el desarrollado estos días en Canoas es “el comienzo” para que todo cambie. Para que la sociedad establezca otra relación con el arte, la comunicación y la educación. Para que otro mundo sea posible de una vez por todas.
Más de 50.000 miembros y 18.000 activistas. Es la tripulación del Partido Pirata sueco , que en tres años se ha convertido en la tercera fuerza política del país, la primera entre los menores de 30 años. Su capitán es Rick Falkvinge (Gotemburgo, 1972), un licenciado en Ciencias Naturales que militó en las juventudes del Partido Moderado y trabajó como jefe de proyectos en Microsoft. En 2006 fundó el Partido Pirata para combatir las medidas gubernamentales que criminalizan las descargas por Internet y permiten el espionaje de la correspondencia electrónica. En las últimas elecciones europeas consiguieron dos eurodiputados tras sumar el 7,1% de los votos. Falkvinge participó ayer en el III Encuentro del Foro del Cambio Individual al Cambio Global que se celebra en Valencia.
Público.es - “No somos ni socialistas ni liberales. Somos piratas”.
El líder libio, Muamar al Gadafi, asegura que Jesús no fue crucificado, sino “otro que se le parecía”, y que mientras Jesús fue enviado por Dios “sólo para los judíos”, Mahoma lo fue “para todos los hombres”, ya que la “única religión de Dios es el Islam”
Gadafi así lo manifestó en una reunión mantenida anoche en Roma con 200 mujeres jóvenes, a las que animó a convertirse al Islám, según informa hoy la agencia Ansa, una de cuyas colaboradoras se infiltró entre las asistentes.
“¿Vosotras creéis que Jesús fue crucificado? Pues no lo fue. Lo tomó Dios y lo llevó al Cielo. Crucificaron a otro que se le parecía”, afirmó Gadafi en la charla ofrecida anoche a 200 italianas en la residencia del embajador libio en Roma, donde se encuentra para participar hoy en la cumbre de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) sobre el hambre.
Gadafi aseguró que los judíos “intentaron matar a Jesús porque él quería llevarles de nuevo sobre la vía justa de la religión de Moisés”.
“Jesús fue enviado para los judíos, no para vosotros. Mahoma, por el contrario, fue mandado para todos los seres humanos. Por ello, quien va en una dirección diferente a la de Mahoma está equivocado. La única religión de Dios es el Islam y quien profesa una religión diferente del Islam está equivocado y perderá”, afirmó.
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No voy a ser yo quien haga apología de Gadaffi pero tengo que reconocer que es una reflexión interesante.